Tendencias en la industria de la construcción, ¿qué quieren los millenials?

Esta será sin duda una de las próximas grandes tendencias en la industria de la construcción y sus materiales: los millenials quieren edificios que mejoren su bienestar.

Es un hecho que la construcción sostenible no es nada nuevo. La evolución del número de edificios con sellos del tipo LEED, BREEAM, etc…se ha ido incrementando de manera exponencial. En todas estas certificaciones hay dos ejes sobre los que pivota el diseño del edificio, la eficiencia energética y el diseño responsable desde un punto de vista medioambiental.

Ahora bien, una nueva tendencia comienza a emerger, se trata del bienestar de los ocupantes de estos edificios. Aunque se trata de una magnitud mucho más difícil de medir que la eficiencia energética, es una tendencia que viene liderada por una nueva generación, que aboga por ambientes más sanos en sus viviendas y en sus puestos de trabajo.

Tendencias en la industria de la construcción: Los millennials quieren edificios que mejoren su bienestar

Ambigüedad frente a datos

Una de las grandes cuestiones está en que la sostenibilidad de un edifico es medible y hay varios organismos de reconocido prestigio que pueden certificarlo. Matemáticamente es posible. Ahora bien si hablamos de un edificio “sano” la cosa cambia radicalmente.

Algunos elementos si pueden ser medidos, como la calidad del aire en términos de partículas volátiles (VOC) o las partículas del agua de la red…Pero puede que lo que realmente produce insatisfacción desde el punto de vista del confort de los ocupantes no sea tan objetivo. A pesar de ello promotores, constructores y fabricantes de materiales no deberían obviar esta nueva realidad.

Los millennials marcan la tendencia

Un nuevo estilo de vida más sano está de moda. Y el impulso a esta tendencia de esta joven generación tendrá unos efectos multiplicadores en los próximos años.

El segmento de oficinas comenzará por ejercer un efecto tractor sobre otro tipo de edificios. En algunos mercados más avanzados ya se están comenzando a instalar mecanismos que hagan que los trabajadores de “cuello blanco” tengan espacios que redunden en un mayor bienestar y por ende en una mayor productividad .

Desde espacios con una buena calidad lumínica, hasta sistemas de recirculación del agua y del aire que contribuyan a generar espacios más sanos y llenos de “energía positiva”. Pero también otras medidas menos medibles como ubicaciones frente a ventanas, ambientes de trabajo abiertos y flexibles, lugares de trabajo silenciosos, diseños flexibles con ubicaciones no asignadas de manera fija, zonas de esparcimiento con la estética muy cuidada…

Cabe destacar que muy probablemente el único indicador válido para medir hasta qué punto estos sistemas que generan un mayor bienestar tendrá que ver con la retención de los empleados . Y lógicamente éste se verá influido por otras variables como el clima laboral o la política salarial. Aun así estadísticamente podrían aislarse estos últimos efectos y ver los retornos de estas inversiones.

El bienestar de los ocupantes y la oportunidad del mercado residencial

En este caso, tanto el empuje de los millennials como el envejecimiento de la población son las dos fuerzas que cristalizarán esta tendencia. Estos dos segmentos de usuarios van a demandar viviendas que mejoren su bienestar y calidad de vida sin ninguna duda. Saben que la tecnología lo permite y están en condiciones de solicitarlo.

Mientras ven como sus lugares de trabajo avanzan en esa dirección, será imposible evitar que exijan a sus proveedores este tipo de mejoras también en sus hogares.

El estado de la ciencia actual permite por ejemplo generar micro-espacios adaptados a personas con problemas auditivos para la escucha de la TV, sistemas que recirculan probióticos a través de los sistemas de ventilación, expandir productos de homeopatía desde un botón de nuestro smart phone, influir en los ritmos diarios de vida de los ocupantes y generar puntos de conexión con sus intenciones de vivir una vida más saludable.

La gran diferencia se encuentra en que hasta ahora ocupábamos el hogar. A partir de ahora el hogar trabajará para mejorar nuestro bienestar .

Lógicamente estas funcionalidades se acabarán trasladando a otros segmentos del sector no residencial y ayudarán a aminorar los efectos del jet-lag por ejemplo en las habitaciones de hotel o acelerar los plazos de recuperación de los pacientes de un hospital mejorando su descanso con nuevas soluciones acústicas o de depuración del aire.

En tanto la cultura de los millennials tiene como una de sus bases equilibrar vida personal y trabajo y los componentes de ésta generación van a ir ocupando sucesivamente puestos de responsabilidad , esta tendencia irá tomando cuerpo.

La eficiencia energética y la sostenibilidad en la construcción ya son parte de nuestra cultura. Lo siguiente por llegar es la mejora del bienestar de los ocupantes. Desde apliqa creemos que esta tendencia tendrá un gran impacto en la industria la construcción y de los fabricantes de materiales, ¿estás preparado?.

 

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